Nuestra misión

El papel esencial de los zoológicos en la sociedad moderna puede resumirse en una sola frase: la extinción es para siempre.

Las poblaciones animales salvajes requieren hábitats y ecosistemas capaces de abastecer sus necesidades de alimento, agua, refugio, espacio, y que sean una fuente de recursos para el presente y el futuro de su progenie. Pero en el mundo actual estas condiciones se ven cada vez más coartadas y mermadas.

El aniquilamiento de especies es una realidad en nuestros días. A medida que la población humana aumenta a un ritmo exponencial, el acoso resultante a los ecosistemas naturales aumenta en correspondencia. Los hábitats se pierden, haciendo desaparecer los recursos de los que depende la vida de muchas especies, y la invasión humana reduce el espacio disponible para muchos animales o los aísla en pequeñas áreas, donde la diversidad genética se ve comprometida, anulando la sostenibilidad de la especie a largo plazo.

Los zoos asumen así la responsabilidad ineludible de llevar a cabo programas de conservación, reproducción y manejo de las poblaciones animales en cautividad, en pro de la preservación de especies.

Por eso, una visita al zoo puede significar muchas cosas para muchas personas, como vivir una experiencia significativa, conectar con la naturaleza, crear recuerdos valiosos o ver a sus hijos jugar seguros; pero son las historias que hay detrás de la superficie las que entretejen y dan sentido a la misión de un zoo.

Son historias que merece la pena contar y que inspiran la sensibilidad y el apoyo de individuos y comunidades.

Orangután de Borneo

Jirafas de Angola

Chimpancés