Nuestros valores

Para proteger y preservar nuestro gran legado es fundamental que zoos y organismos afines incorporen en su cometido la dedicación a los valores de conservación, investigación y educación.

La conservación no puede ser sólo un propósito o una reflexión; la conservación debe ser un proyecto que convierta conceptos en acciones, usando todas las herramientas disponibles. Es un compromiso que regula las decisiones acerca de qué animales formarán la colección de un zoo y por qué; es impulsar la construcción de instalaciones que creen hogares apropiados para los animales; es hacer de nuestra misión una significativa y sostenible, desde nuestra propia comunidad hasta aquellas de animales que, en lugares remotos, luchan por sobrevivir.

La investigación debe concurrir en la consecución de estos proyectos. La única manera en que el ser humano puede hacer algo realmente significativo por la preservación de una especie es conociéndola y conociendo su situación en su hábitat. Las ciencias nos aportan datos y nos ayudan a entender y conocer las necesidades de los animales, engrosando las responsabilidades los cuidadores en el avituallamiento del bienestar animal, y reportando a los zoos la necesidad de trabajar en proyectos de conservación con los ejemplares existentes en cautividad.

A todo ello se suma la importantísima labor de educación y sensibilización. Nuestros animales son embajadores de su especie, de sus congéneres salvajes, y juegan un papel vital a la hora de inspirar a la gente en el conocimiento de las problemáticas y las soluciones que rodean nuestro mundo. Por eso es nuestro compromiso también concienciar a cada visitante, especialmente a los más pequeños, por medio de múltiples oportunidades de aprendizaje, para que se unan en este viaje. De poco servirían nuestras labores de preservación de la naturaleza si no enseñamos a las generaciones venideras a ser buenos gestores de su legado.