Helados para combatir el calor

Atlas, tigre de bengala, saborea una helada pata de jamón

Con el verano llegan las altas temperaturas y cada uno trata de combatirlas como puede. Los cuidadores de Río Safari Elche sirven diariamente helados a sus animales en las horas más fuertes de calor con el objetivo de que se refresquen y facilitar su adaptación a los momentos más calurosos del día. Estos polos de diferentes sabores hacen las delicias de los paladares de todo tipo de animales: carnívoros, herbívoros, omnívoros o insectívoros.

Río Safari Elche, situado a apenas 6 kilómetros de las playas levantinas, es un parque  zoológico que acoge a centenares de especies animales originarias de todas partes del mundo. Cada especie recibe unos cuidados específicos en función de las costumbres  típicas de su vida salvaje. Reciben una dieta concreta, similar, en la medida de lo posible, en cantidad y aportes nutritivos a la alimentación que tendrían en su hábitat natural.

Harley, un jaguar americano, inspecciona su helado de sangre de cerdo diluida en un cubo de agua.

Si bien el grueso de las dietas es repartido entre desayunos y cenas, a media tarde los cuidadores también reparten un tentempié, el cual en verano suele presentarse congelado, como modo de refresco.

Un ejemplo es el de Harley, un jaguar americano al que para refrescarse le sirven su helado de sangre de cerdo diluida. A su vez, Leishan, un ejemplar e hipopótamo pigmeo, disfruta de un maxihelado de zumo con fruta, mientras que Lama, una jirafa de Angola, saborea el de ramas de olivo. Otros muy originales son el helado con gusanos rey para el tití común, sin olvidar la recompensa para el tigre de Bengala y su pieza de helado con un hueso de jamón integrado.

Leishan, una hipopótamo pigmeo, con un maxihelado hecho con zumo y frutas

Nakal, un orangután de Borneo adulto, con un helado de yogur